Queiloplastia, en detalle.
La técnica consiste en retirar una cantidad determinada de tejido, generalmente mediante incisiones ubicadas hacia la superficie interna del labio, buscando que la cicatriz quede menos visible.
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La queiloplastia comprende diferentes técnicas quirúrgicas destinadas a modificar la anatomía de los labios.
Dependiendo de las características del paciente, puede utilizarse para reducir un exceso de volumen, corregir asimetrías, mejorar el contorno, modificar determinadas proporciones o reconstruir alteraciones producidas por procedimientos previos.
A diferencia de los tratamientos inyectables, la queiloplastia produce modificaciones mediante una intervención directa sobre los tejidos del labio.
Por esta razón, antes de indicar la cirugía es fundamental determinar qué componente genera la alteración: mucosa, músculo, tejido subcutáneo, cicatrices, productos previamente infiltrados o la propia anatomía del paciente.
Queiloplastia de reducción
Disminuye un volumen labial excesivo preservando una proporción armónica con el rostro
Cuando uno o ambos labios presentan un volumen desproporcionado, puede realizarse una reducción quirúrgica cuidadosamente planificada.
El objetivo no es simplemente disminuir el tamaño, sino conservar una forma natural, adecuada proyección y relación armónica entre el labio superior e inferior.
La cantidad de tejido que puede retirarse depende de la anatomía y debe calcularse de manera conservadora para evitar una reducción excesiva.
Queiloplastia correctiva
Permite tratar alteraciones de forma, asimetrías y secuelas de procedimientos previos
Algunos pacientes presentan cambios en sus labios después de cirugías, traumatismos o procedimientos estéticos previos.
Estos cambios pueden manifestarse como asimetrías, irregularidades, fibrosis, deformidades del contorno o alteraciones del volumen.
La queiloplastia correctiva busca identificar qué estructuras están comprometidas y realizar una corrección dirigida.
En estos casos, la técnica puede ser diferente para cada paciente y la posibilidad de corrección depende de las características de los tejidos y de los procedimientos realizados previamente.
Queiloplastia después de sustancias de relleno
La presencia de productos previamente infiltrados requiere una valoración específica.
Cuando se trata de ácido hialurónico, en determinadas circunstancias puede considerarse primero su degradación con hialuronidasa antes de plantear una cirugía.
El manejo es diferente cuando existen materiales permanentes o sustancias no reabsorbibles, especialmente si han generado fibrosis, inflamación crónica, nódulos, migración o deformidad.
En estos pacientes puede ser necesaria una cirugía destinada a retirar parte del material y de los tejidos afectados.
Sin embargo, no siempre es posible retirar completamente una sustancia infiltrada sin comprometer estructuras normales del labio. El objetivo quirúrgico debe equilibrar la corrección estética con la preservación de la función.
Biopolímeros y materiales permanentes
Su manejo requiere una evaluación especialmente cuidadosa
Los materiales permanentes infiltrados en los labios pueden integrarse o infiltrarse entre diferentes planos de los tejidos.
En algunos pacientes pueden permanecer estables durante años, mientras que en otros pueden asociarse con inflamación, fibrosis, granulomas, endurecimiento, migración, dolor o deformidad.
Cuando existe indicación quirúrgica, la extracción debe planificarse individualmente.
Prometer una “extracción del 100 %” no es médicamente apropiado, ya que intentar eliminar todo el material puede aumentar el riesgo de lesión o pérdida excesiva de tejido sano.
¿Qué podemos mejorar con una queiloplastia?
Dependiendo de cada caso, puede estar indicada para tratar:
- Labios desproporcionadamente voluminosos.
- Asimetrías del labio superior o inferior.
- Irregularidades del contorno.
- Alteraciones estructurales después de procedimientos previos.
- Fibrosis o deformidad asociada a determinados materiales infiltrados.
- Secuelas de traumatismos o cirugías.
- Determinadas alteraciones congénitas o adquiridas.
Queiloplastia vs. lifting de labio
Son procedimientos diferentes
El lifting de labio modifica principalmente la longitud del labio superior y la exposición del bermellón mediante una resección cutánea.
La queiloplastia actúa directamente sobre la estructura del labio para modificar su volumen, forma o determinadas alteraciones anatómicas.
Por esta razón, un paciente con un labio superior largo puede necesitar un lifting labial, mientras que un paciente con exceso de volumen o una deformidad estructural puede requerir una queiloplastia.
En algunos casos pueden existir indicaciones combinadas, pero deben planificarse de manera individual.
Valoración y planificación
Antes de realizar una queiloplastia evaluamos la forma, volumen, simetría, proyección, movilidad y relación entre el labio superior e inferior, además de las proporciones del tercio inferior facial.
Es especialmente importante conocer antecedentes de rellenos, biopolímeros, cirugías, traumatismos o procedimientos previos.
Cuando existe material infiltrado, pueden ser necesarios estudios adicionales para determinar su localización y extensión antes de definir una estrategia quirúrgica.
A partir de esta evaluación se establece qué estructuras deben modificarse y qué cantidad de tejido puede tratarse de forma segura.
El objetivo es conseguir un labio más proporcionado y armónico, preservando al máximo su sensibilidad, movilidad y función.


